Poesías | Poemas y fábulas

Viagra

HUYÓ, DEJÁNDOME LA PENA

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Lunes 6 Febrero 2012 9:17

Se disparó la escopeta,
con la cual yo te maté,
no hice otra cosa en la vida,
que me supiera tan bien.

Debe ser la venganza,
sueños del amanecer,
que suplanta a los otros,
cuando se producen al atardecer.

Fuiste tú la asesinada,
y yo quien el gatillo apretó,
más pensándolo despacio,
fuiste tú la que me retó.

Así concluye mi historia,
esta que escribo encerrado,
merced a que tu pusiste,
en la cárcel mi cuerpo desangrado.

Porque siendo yo el muerto,
y tú la asesinada,
dime, porqué no respiro,
dime, porqué te marchaste.

POR LA PUERTA DE ATRÁS

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Lunes 16 Enero 2012 9:21

Subí al monte,
a fin, me dije, de contemplar la vida.
¡Ay!, Abundio, te confundes,
lo que miraste no existe,
lo que viste ya existía,
tan solo es una mínima parte,
un céntimo, un gramo,
de cuanto te dictó la mente.

Supe entonces la hondura,
de la decepción poniente,
un pozo vacío sin agua,
con una sola serpiente.
Lleno está de silencio,
el túnel de colores negros,
al cabo ya me descubre,
ya se cuanto me está ocurriendo.

De la culpa culpo al viento,
como de la locura al cuervo,
ese de mal agüero que grazna,
para derretirme el sueño.
Será por eso que pienso,
por eso acaso me muero,
por no saberme sentar,
por olvidar el lugar donde puse mi asiento.

Triste es la tristeza errante,
pena es la pena que clama,
como el aullido del lobo,
cuando en la cresta del mundo,
de hambre ladra sonoro,
sin divisar la manada,
aquella donde pacen los corderos,
con la que apaciguar sus ansias.

Sentado estoy, mirando,
y ciego sin ver contemplo,
el ruido que dentro late,
las aguas del mar inmenso.

Quién me lo iba a decir,
ahora que me veo muerto,
pues la vida ya no fluye,
con la quemazón de antes,
y los gritos que pronuncio,
en los ritos y en los cantes,
salmos son de funeraria,
lúgubres lienzos de sangre.

La tarde declina y se esconde,
detrás de los pensamientos,
todos ellos teñidos de luto,
de estrellas que relucieron,
en la juventud ausente,
cuando declina la tarde,
y el astro se esconde,
vencido, por poniente.

Es posible que el sol salga mañana,
por entre los riscos del monte,
en las aguas de los ríos,
tras las turbulentas gargantas,
que arrastran preñados sueños,
ensueños e ilusiones, visiones y pesadillas,
mientras yo contemplo indeciso,
como si fuerza mayor me impidiera,
gozar de ellos durmiendo.

Ese sueño, esa vela, ese fin,
ya tan cercano,
que si me atreviera a tocarle,
con mis dedos yo sus manos, l
las encontraría tan frías,
tan heladas, tan cansadas,
como el hielo,
como el témpano,
tal como están las mías.

Abro ya los ojos,
allí, en la distancia,
en el horizonte perdido,
entre cirros preñados y cúmulos henchidos,
por entre la luz extraña,
la diáfana sonrisa de una infanta,
una niña,
sus ojos, su estampa,
mudos me viene a ahogar,
cuando bien quisiera yo,
en sus cristalinas aguas,
para siempre navegar.

MIRAR UN ÁRBOL

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Lunes 2 Enero 2012 14:40

Copa que acaricia las nubes del cielo,
y es tanta su solemne airosa majestad,
que lo mismo gallardo se exhibe en el aire,
que clava sus raíces profundas en el suelo.

Adorna el mundo,
alegra el alma,
y en todo momento,
al corazón calma.

Eres perfume,
de ramas hecho,
de verdes hojas,
tu infinito techo.

Casa de pájaros,
aroma del campo,
lugar en donde,
reposo y canto.

Tú conoces la verdad del mundo,
pues la experiencia se acumula en tu ramaje,
hecha de madera y savia, allí,
en lo más profundo, donde se encierra el alma.

Fruto eres dorado,
de la luz de la luna,
rayo de sol,
en el corazón clavado.

Mirarte es un placer,
pues tu silencio embriaga,
y en la costa del amanecer,
se borra la noche aciaga,

Airoso respiro de tu fronda alada,
paz derramas, lluvia de agua templada,
cobijo del ansias, hotel sin paga,
allí donde encuentro refugio,
a mi suerte echada.

Abrazo tu cuerpo de tallo florido,
de verdes brazos que son tus ramas,
contigo canto y en tu entraña escucho,
el mundo diverso en el que vivo,
la caricia templada de tus susurros.

OCHO AÑOS

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Domingo 18 Diciembre 2011 10:40

Es mi nieta una niña,
en trance de ser mujer,
es una pena que yo,
no pueda verla crecer.

Nunca en la vida sentí,
la enorme felicidad,
que produce solo verla,
su deseada proximidad.

Es un regalo del cielo,
es un ángel querubín,
un diamante en el camino,
en el trayecto sin fin.

Cumple años, ocho lindos,
llenos de risas y flores,
así, cuando me da la mano,
huyen los malos humores.

Su alegría desborda,
pétalos de rosa,
su risa confunde,
mi princesa hermosa.

Por tenerla cerca,
en el alma mía,
vendería mi vida,
todo lo daría.

Despierto dormido,
y sueño con ella,
¿qué sería de mí,
si despertara sin ella?

Su abuelo.

LA INFINITUD DE LO PEQUEÑO

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Jueves 15 Diciembre 2011 12:25

Del dibujo de mi persona,
que plasmé sobre un papel,
vine yo a saber que era,
en mi lo grande chico
y al revés.

La estatura no llegaba,
eso que primero se ve,
al metro treinta empinado,
subido sobre los pies.

Tan grandes cejas tenía,
que la frente me tapaban,
y aún la boca se escondía,
perdida bajo la napia.

Esta era, por el contrario,
nariz tan reseñada,
que muchos que la miraban,
perplejos la confundían,
con argolla o eslabón de aldaba.

Los brazos alicortos,
apenas si me llegaban,
para rascarme la calvicie,
siempre que la cabeza agachara.

Tengo por el contrario,
el corazón y sus cábalas,
rodando por todo el cuerpo,
junto al alma desbocada.

Aquí lo pequeño se aúna,
por eso lo grande se apaga,
y queda por todo ser,
un hombre sin mengua y tacha.

Que lo importante será,
si es que las cosas no cambian,
aquello que dentro lleva,
la persona y no su talla.

ESPERA QUE TE ESPERARÉ

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Jueves 1 Diciembre 2011 9:53

Vuelvo a estar enamorado,
de una bendita ilusión,
la cara que tú ponías,
al verme serio en acción.

Yo soy payaso, señores,
de los de circo y león,
ese de los trapecistas,
bajo las luces de neón.

Me río en sueños,
de oníricos temblores,
lloro en silencio,
secas lágrimas de amores.

Siempre eres tú,
al horizonte elevada,
como las nubes del cielo,
en las noches estrelladas.

Recuerdos son del saltimbanqui,
los que de la piel me hacen,
áspero jubón manchado,
vergel donde las ovejas pacen.

Ya no duermo,
despierto me muevo,
pues sonámbulo soy,
a la espera del sueño,
que nunca ya vendrá.

Es el sino,
es la rabia,
es la sabia,
es la pera,
el destino,
del que espera,
lo que nunca, volverá,

SILENCIO PARA UNA HISTORIA

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Miércoles 16 Noviembre 2011 13:49

Contemplaba yo la mar,
desde la quilla del barco,
la profundidad del atardecer,
filosofando en aquel marco.

Iban y venían las olas,
contemplarlas era un placer,
es por eso que escribía,
sobre la hondura del ser.

Salió entonces de la pluma el arte,
también al amanecer,
cuando los pájaros pían,
y están las rosas por nacer.

Llené la historia de cuentos,
de los dramas me olvidé,
por ser fiestas los domingos,
el día que me pongo a tus pies.

Si así la vida pasa,
entre sombras y luceros,
porqué no me dices dama,
lo mucho que yo a ti te quiero.

No son los silencios olvidos,
son tiempos de despertar,
son claveles que tú exhalas,
palabras cuando me vienes a visitar.

Así, cuando se pone el sol
y la Tierra ya se enfría,
busco tu mirada ardiente,
para calentar la mía.

Si, ya sabes porqué me río,
porque llorar me supone,
estrella del cielo mío,
no ver la cara radiante que miro.

Dicen que me llamo Pepe,
de los de antes por placer,
como si los nombres tuvieran,
alguna razón de ser.

Me llamo como tú quieras,
que con pasar a la historia,
la que juntos escribimos,
por satisfecho me doy,
en los umbrales del mundo.

Terminado está el cuento,
puesto fin con tanto empeño,
que si por mi fuera,
repetiría el intento,
hasta concluir la historia.

GURRUPINA Y DIONISIO

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Jueves 3 Noviembre 2011 10:19

Dionisio salta a la comba,

con destreza sin igual,

parece mentira que tenga,

las piernas de un carcamal.

Salta a la comba Dionisio,

con pericia de maestro,

por eso tiene los brazos,

flacos de aire y sarmiento,

Gurrumina es una chica,

de natural seriedad,

acaso por eso la dicen,

“eres polla de corral”.

Dionisio salta que salta,

Gurrumina le mira- mira,

y entre ellos hacen salsa,

para preparar la comida.

Los dos se llevan tan bien,

que hasta mentira parece,

que mirando para los lados,

los dos coinciden a veces.

Más si alguien fiel creyera,

que la pasión dura siempre,

errado se halla el pensante,

al traducir tan mal el presente.

De aquí que Gurrumina dijera,

a Dionisio por ausente,

que todo empieza y termina,

aún detrás de las bambalinas.

Dionisio, por su parte,

sin mucho acusar el mazazo,

dicen que se hizo el tonto,

desoyendo el garrotazo.

Juntos los dos escribieron,

los recuerdos ya olvidados,

y como colofón pusieron,

cuatro versos hilvanados.

Estos son:

“Sí de mí solo dependiera,

la posibilidad de conocerte,

ten seguro que optaría,

por esconderme y no verte”.

A UNA CARITA GUAPA

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Martes 18 Octubre 2011 9:13

Estando yo en la terraza,
mirando absorto la mar,
una moza muy garrida,
desde abajo me vino a dar
un grito desaforado,
un insulto, nada más.

¿Quién es ese que me mira,
ese desconocido animal,
el payaso que sin gracia,
rebuzna por no cantar,
ese divino impaciente,
calavera e informal?

Sintiéndome yo aludido,
mencionado de forma sin igual,
a voces clarito la dije,
cuatro frescas y un refrán.

Si tu quieres, carita guapa,
que asuma yo tus maneras,
tus talantes y palabras,
tendrás que mucho cambiar,
desde dentro para fuera.

No es lo mismo decir, dije yo,
mozo fornido mí bien, que bien
sería para mi tenerte,
por más que ridículo hiciera,
como hazmerreír ecuestre.

Nada o poco entendiste, gárrulo,
volvió a insistir la moza,
que si gracioso te dije,
fue por enaltecer la forma,
que empleaste para callarte,
lo que tus ojos me dicen.

Al fin nos bañamos juntos,
pues pelillos a la mar,
los cielos fueron testigos,
de este amor tan singular.

De aquí que los buenos comienzos,
son sólo para empezar,
que lo serio viene luego,
sin que mucho precisemos,
para determinar el final.

LOS MUNDOS DE FLORE

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Domingo 2 Octubre 2011 14:18

Ríe con la nieve en los labios,
con una hilera de finos carámbanos,
entre la locura y el llanto,
con la alegría y la pena,
en el intervalo del tiempo.

Tu tiempo quedó prendido,
como ráfaga detenida en un instante,
condenada para siempre en el olvido,
tu olvido, Flore,
locura de siglos por las venas,
manantial ubérrimo sin distancia.

¿Quién piensa que son locura tus caminos,
hechos con las risas y los cantos,
perforando la oscuridad y el silencio,
la vida y la muerte?
Es tu mundo Flore,
a tu mundo nuevo clavada.

El aire sembró tu frente,
con sones de catarata,
y un horizonte de música,
se queda prendido al alma,
pegado a los picos de tu falda,
subiendo a torrentes por la garganta.

Vacía tu casa,
faltos los aires sin tu palabra,
las calles que alumbraste,
con sonrisas o carcajadas,
amanecen pesarosas,
como ayes en la distancia.

Flore, la cuesta está esperando,
a tu espalda doblada,
guijarros de fino pico,
para atravesarte el habla,
cantos de mirar redondo,
en los surcos de tu cara.

Adiós, Flore,
para cruzar los campos,
con lirios por las mañanas,
para subir las crestas,
montañas lejanas,
ahí va tu locura, Flore,
contigo cargada.

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