Poesías | Poemas y fábulas - Part 2

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LA INFINITUD DE LO PEQUEÑO

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Jueves 15 Diciembre 2011 12:25

Del dibujo de mi persona,
que plasmé sobre un papel,
vine yo a saber que era,
en mi lo grande chico
y al revés.

La estatura no llegaba,
eso que primero se ve,
al metro treinta empinado,
subido sobre los pies.

Tan grandes cejas tenía,
que la frente me tapaban,
y aún la boca se escondía,
perdida bajo la napia.

Esta era, por el contrario,
nariz tan reseñada,
que muchos que la miraban,
perplejos la confundían,
con argolla o eslabón de aldaba.

Los brazos alicortos,
apenas si me llegaban,
para rascarme la calvicie,
siempre que la cabeza agachara.

Tengo por el contrario,
el corazón y sus cábalas,
rodando por todo el cuerpo,
junto al alma desbocada.

Aquí lo pequeño se aúna,
por eso lo grande se apaga,
y queda por todo ser,
un hombre sin mengua y tacha.

Que lo importante será,
si es que las cosas no cambian,
aquello que dentro lleva,
la persona y no su talla.

ESPERA QUE TE ESPERARÉ

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Jueves 1 Diciembre 2011 9:53

Vuelvo a estar enamorado,
de una bendita ilusión,
la cara que tú ponías,
al verme serio en acción.

Yo soy payaso, señores,
de los de circo y león,
ese de los trapecistas,
bajo las luces de neón.

Me río en sueños,
de oníricos temblores,
lloro en silencio,
secas lágrimas de amores.

Siempre eres tú,
al horizonte elevada,
como las nubes del cielo,
en las noches estrelladas.

Recuerdos son del saltimbanqui,
los que de la piel me hacen,
áspero jubón manchado,
vergel donde las ovejas pacen.

Ya no duermo,
despierto me muevo,
pues sonámbulo soy,
a la espera del sueño,
que nunca ya vendrá.

Es el sino,
es la rabia,
es la sabia,
es la pera,
el destino,
del que espera,
lo que nunca, volverá,

SILENCIO PARA UNA HISTORIA

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Miércoles 16 Noviembre 2011 13:49

Contemplaba yo la mar,
desde la quilla del barco,
la profundidad del atardecer,
filosofando en aquel marco.

Iban y venían las olas,
contemplarlas era un placer,
es por eso que escribía,
sobre la hondura del ser.

Salió entonces de la pluma el arte,
también al amanecer,
cuando los pájaros pían,
y están las rosas por nacer.

Llené la historia de cuentos,
de los dramas me olvidé,
por ser fiestas los domingos,
el día que me pongo a tus pies.

Si así la vida pasa,
entre sombras y luceros,
porqué no me dices dama,
lo mucho que yo a ti te quiero.

No son los silencios olvidos,
son tiempos de despertar,
son claveles que tú exhalas,
palabras cuando me vienes a visitar.

Así, cuando se pone el sol
y la Tierra ya se enfría,
busco tu mirada ardiente,
para calentar la mía.

Si, ya sabes porqué me río,
porque llorar me supone,
estrella del cielo mío,
no ver la cara radiante que miro.

Dicen que me llamo Pepe,
de los de antes por placer,
como si los nombres tuvieran,
alguna razón de ser.

Me llamo como tú quieras,
que con pasar a la historia,
la que juntos escribimos,
por satisfecho me doy,
en los umbrales del mundo.

Terminado está el cuento,
puesto fin con tanto empeño,
que si por mi fuera,
repetiría el intento,
hasta concluir la historia.

GURRUPINA Y DIONISIO

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Jueves 3 Noviembre 2011 10:19

Dionisio salta a la comba,

con destreza sin igual,

parece mentira que tenga,

las piernas de un carcamal.

Salta a la comba Dionisio,

con pericia de maestro,

por eso tiene los brazos,

flacos de aire y sarmiento,

Gurrumina es una chica,

de natural seriedad,

acaso por eso la dicen,

“eres polla de corral”.

Dionisio salta que salta,

Gurrumina le mira- mira,

y entre ellos hacen salsa,

para preparar la comida.

Los dos se llevan tan bien,

que hasta mentira parece,

que mirando para los lados,

los dos coinciden a veces.

Más si alguien fiel creyera,

que la pasión dura siempre,

errado se halla el pensante,

al traducir tan mal el presente.

De aquí que Gurrumina dijera,

a Dionisio por ausente,

que todo empieza y termina,

aún detrás de las bambalinas.

Dionisio, por su parte,

sin mucho acusar el mazazo,

dicen que se hizo el tonto,

desoyendo el garrotazo.

Juntos los dos escribieron,

los recuerdos ya olvidados,

y como colofón pusieron,

cuatro versos hilvanados.

Estos son:

“Sí de mí solo dependiera,

la posibilidad de conocerte,

ten seguro que optaría,

por esconderme y no verte”.

A UNA CARITA GUAPA

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Martes 18 Octubre 2011 9:13

Estando yo en la terraza,
mirando absorto la mar,
una moza muy garrida,
desde abajo me vino a dar
un grito desaforado,
un insulto, nada más.

¿Quién es ese que me mira,
ese desconocido animal,
el payaso que sin gracia,
rebuzna por no cantar,
ese divino impaciente,
calavera e informal?

Sintiéndome yo aludido,
mencionado de forma sin igual,
a voces clarito la dije,
cuatro frescas y un refrán.

Si tu quieres, carita guapa,
que asuma yo tus maneras,
tus talantes y palabras,
tendrás que mucho cambiar,
desde dentro para fuera.

No es lo mismo decir, dije yo,
mozo fornido mí bien, que bien
sería para mi tenerte,
por más que ridículo hiciera,
como hazmerreír ecuestre.

Nada o poco entendiste, gárrulo,
volvió a insistir la moza,
que si gracioso te dije,
fue por enaltecer la forma,
que empleaste para callarte,
lo que tus ojos me dicen.

Al fin nos bañamos juntos,
pues pelillos a la mar,
los cielos fueron testigos,
de este amor tan singular.

De aquí que los buenos comienzos,
son sólo para empezar,
que lo serio viene luego,
sin que mucho precisemos,
para determinar el final.

LOS MUNDOS DE FLORE

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Domingo 2 Octubre 2011 14:18

Ríe con la nieve en los labios,
con una hilera de finos carámbanos,
entre la locura y el llanto,
con la alegría y la pena,
en el intervalo del tiempo.

Tu tiempo quedó prendido,
como ráfaga detenida en un instante,
condenada para siempre en el olvido,
tu olvido, Flore,
locura de siglos por las venas,
manantial ubérrimo sin distancia.

¿Quién piensa que son locura tus caminos,
hechos con las risas y los cantos,
perforando la oscuridad y el silencio,
la vida y la muerte?
Es tu mundo Flore,
a tu mundo nuevo clavada.

El aire sembró tu frente,
con sones de catarata,
y un horizonte de música,
se queda prendido al alma,
pegado a los picos de tu falda,
subiendo a torrentes por la garganta.

Vacía tu casa,
faltos los aires sin tu palabra,
las calles que alumbraste,
con sonrisas o carcajadas,
amanecen pesarosas,
como ayes en la distancia.

Flore, la cuesta está esperando,
a tu espalda doblada,
guijarros de fino pico,
para atravesarte el habla,
cantos de mirar redondo,
en los surcos de tu cara.

Adiós, Flore,
para cruzar los campos,
con lirios por las mañanas,
para subir las crestas,
montañas lejanas,
ahí va tu locura, Flore,
contigo cargada.

LA PRIMA ANGÉLICA

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Domingo 18 Septiembre 2011 10:03

A la parra se subió,
Angélica la buena moza,
al cielo lo hice yo,
viéndola tan hermosa,
pues a sus plantas rezaba,
con fervor, no se cayera

Vio Tarsicio el cielo abierto,
a su prima, toda ella,
exhibirse pudorosa,
aunque contrasentido parezca.
abrazada por el viento,
que en aquella hora soplaba

Otro día la llevó,
al huerto a coger bellotas,
Angélica, la dijo él,
no es ahí donde se encuentran,
ahí guardo yo escondidos,
los testigos de mi historia.

Vino Angélica a mi encuentro,
porque adivinar, me dijo,
conmigo tenía futuro,
que con su marido no halla.

Llenamos de uvas los cestos,
de sabor el paladar,
y más porque no quisimos,
que gusto no nos iba a faltar.

Prima es Angélica mía,
prima de fuste y prosapia,
es por eso que la chica,
cuando de amor se trata,
tenga contados remilgos,
con las que disimular sus ansias.

RAE QUE RAE

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Lunes 5 Septiembre 2011 18:33

¡Pardiez!, me dijo mi padre,

eres más burro que un asno,

a lo que yo le repliqué,

con más sorna que buen hacer,

que no es lo mismo soplar,

que no es lo mismo sorber.

Pidiéndome explicación,

a mi progenitor le dicté,

el reglamento de la lengua,

la que nos explican al nacer,

la Real Academia,

esa que debería saber,

que no es lo mismo,

vino solo,

que acompañado se fue.

En tales dimes y diretes,

disquisiciones al fin,

la vida nos la pasamos,

cuando todo nos va bien,

confundidos en el retruécano,

en la lengua o en el cimbel.

DE RECUERDOS LLENO

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Lunes 15 Agosto 2011 16:18

Puedo agarrarme a tu falda negra,
esa que pones los domingos de paño,
paño,
negro,
algodón,
madre,
yo,
halcón.

Me gusta el color negro desnudo de los negros,
la sombra menos,
esta corbata que llevó amarilla,
también la borla roja de algunos zapatos de mujer,
el día,
la noche,
el agua,
la sed.

Tengo dolores en la espalda, te lo digo,
siempre me gusta contarte las cosas,
madre,
tus manos,
tu aliento,
mi cuello,
y me sube el dolor como sangre esparcida,
hasta este punto determinado del occipucio,
después nada, nos vamos, tú adelante,
también yo, restregando los pies hacia atrás.

Haces que me comprendes, es bastante quererme,
el cordón umbilical se rompió hace tantos años,
aún lo ves, a mi me pasa algo igualmente extraño,
parece que lo recuerdo,
los vientres,
los hombres,
las mujeres,
y la muerte.

También me gustan las negras de trenzas rojas,
sus pechos,
sus ojos,
sus caderas,
sus rodillas,
su habla,
esa infinita pereza pegada al ombligo.

La música de los golfos,
los ladridos de los perros solos,
silbar como lo hacen los locos,
rezar como lo hacen los cuerdos,
todo esto me pone en mi mundo y siento placer,
placer aquí,
placer allá,
placer en los dedos,
placer en las uñas,
placer por placer,
cuando es hondo y cala los huesos.

Recuerdo que tú golpeabas mi mano,
pero lo sigo haciendo a escondidas,
ahora lo limpio despacio, como tú lo hacías,
cambia el delantal por esta toalla de felpa,
y está la mano limpia al menos,
aunque siga añorando la presión de tus dedos.

Abres la ventana para que me entre el aire de agosto,
julio,
marzo,
septiembre,
abril,
me pasa el tiempo con el sudor y el frío por la cara,
las venas cada día más gruesas,
el sentido de la vista menos agudo,
pero tanto importa si me muero con el tiempo,
que no me importa,

Oí, al pasar por la calle que gritaban, era la gente,
paré a escucharles, me atrae oír gritar,
después el ruido de los coches y un vendedor ambulante,
dejaron aquellos gritos a medias, mudos o cortados,
y fue entonces cuando volví a repetir:
tú…
yo…
tú…
yo…

Al marchar, en el idioma que estoy aprendiendo,
me preguntaba, para hacer prácticas,
por qué, por qué esto, por qué todo esto.

EPIGRAMAS, EPINICIOS…

Posteado por José Luis Martín | Poesías | Miércoles 27 Julio 2011 11:21

Aquel que a tu lado pasa,
y vidente no te viera,
dijo Pepiño orgulloso,
sin que nadie le rebata,
que un mísero candil le alumbra,
en vez de los rayos de plata.

De orgullo se envaneció la calle,
aquella de color azul pintada,
que no todos los días transita,
del tiesto una flor sacada.

A bien dice Maribel que tiene,
asomarse a la ventana,
para ver a los niños jugar,
y a los hombres en la fontana.

Si el podenco ya no caza,
que tan solo come y ladra,
díganme, ustedes, señoras,
para que puñetas lo quiero en casa.

Ayer temprano salí,
a llamar fuera de casa,
es por eso que te canto,
jaculatorias sagradas,
por ver si de las virutas,
hago por fin tabla rasa.

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