<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	>

<channel>
	<title>Poemas y fábulas</title>
	<atom:link href="http://www.poemasyfabulas.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.poemasyfabulas.com</link>
	<description>por José Luis Martín. Una web de poesía, cuentos y narraciones</description>
	<pubDate>Mon, 06 Feb 2012 09:17:19 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.6.3</generator>
	<language>en</language>
			<item>
		<title>HUYÓ, DEJÁNDOME LA PENA</title>
		<link>http://www.poemasyfabulas.com/2012/02/huyo-dejandome-pena/</link>
		<comments>http://www.poemasyfabulas.com/2012/02/huyo-dejandome-pena/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 06 Feb 2012 09:17:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Luis Martín</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Poesías]]></category>

		<category><![CDATA[Sueños con rima]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.poemasyfabulas.com/?p=800</guid>
		<description><![CDATA[Se disparó la escopeta,
con la cual yo te maté,
no hice otra cosa en la vida,
que me supiera tan bien.
Debe ser la venganza,
sueños del amanecer,
que suplanta a los otros,
cuando se producen al atardecer.
Fuiste tú la asesinada,
y yo quien el gatillo apretó,
más pensándolo despacio,
fuiste tú la que me retó.
Así concluye mi historia,
esta que escribo encerrado,
merced a que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Se disparó la escopeta,<br />
con la cual yo te maté,<br />
no hice otra cosa en la vida,<br />
que me supiera tan bien.</strong></p>
<p><strong>Debe ser la venganza,<br />
sueños del amanecer,<br />
que suplanta a los otros,<br />
cuando se producen al atardecer.</strong></p>
<p><strong>Fuiste tú la asesinada,<br />
y yo quien el gatillo apretó,<br />
más pensándolo despacio,<br />
fuiste tú la que me retó.</strong></p>
<p><strong>Así concluye mi historia,<br />
esta que escribo encerrado,<br />
merced a que tu pusiste,<br />
en la cárcel mi cuerpo desangrado. </strong></p>
<p><strong>Porque siendo yo el muerto,<br />
y tú la asesinada,<br />
dime, porqué no respiro,<br />
dime, porqué te marchaste.</strong></p>
<p class="akst_link"><a href="http://www.poemasyfabulas.com/?p=800&amp;akst_action=share-this"  title="E-mail this, post to del.icio.us, etc." id="akst_link_800" class="akst_share_link">Compartelo</a>
</p><form id="vozme_form_068f78c05fd2f9aef07dfa5c0d56645f" method="post" name="vozme_form_068f78c05fd2f9aef07dfa5c0d56645f" target="068f78c05fd2f9aef07dfa5c0d56645f" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="HUYÓ, DEJÁNDOME LA PENA.. Se disparó la escopeta,
con la cual yo te maté,
no hice otra cosa en la vida,
que me supiera tan bien.
Debe ser la venganza,
sueños del amanecer,
que suplanta a los otros,
cuando se producen al atardecer.
Fuiste tú la asesinada,
y yo quien el gatillo apretó,
más pensándolo despacio,
fuiste tú la que me retó.
Así concluye mi historia,
esta que escribo encerrado,
merced a que tu pusiste,
en la cárcel mi cuerpo desangrado. 
Porque siendo yo el muerto,
y tú la asesinada,
dime, porqué no respiro,
dime, porqué te marchaste.
Compartelo
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="40" height="40" src="http://www.poemasyfabulas.com/wp-content/plugins/vozme/img/megaphone40x40w.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', '068f78c05fd2f9aef07dfa5c0d56645f', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:48px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', '068f78c05fd2f9aef07dfa5c0d56645f', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_068f78c05fd2f9aef07dfa5c0d56645f').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.poemasyfabulas.com/2012/02/huyo-dejandome-pena/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>DESVANECIDO EL SUEÑO…LA CRUDA REALIDAD</title>
		<link>http://www.poemasyfabulas.com/2012/01/desvanecido-el-sueno%e2%80%a6la-cruda-realidad/</link>
		<comments>http://www.poemasyfabulas.com/2012/01/desvanecido-el-sueno%e2%80%a6la-cruda-realidad/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jan 2012 13:29:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Luis Martín</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Ensayos]]></category>

		<category><![CDATA[Un oso y dos leones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.poemasyfabulas.com/?p=798</guid>
		<description><![CDATA[Iba yo con mi amigo Rico, Ángel que no demonio, camino de la garganta, de una charco emblemático que llamaban, no sé porqué, La Rubia, a bañarnos y a tomar en sus pulidas lanchas el sol de estío para quitábamos de encima el tórrido calor. Era pues verano, agosto y hacia calor asfixiante por los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Iba yo con mi amigo Rico, Ángel que no demonio, camino de la garganta, de una charco emblemático que llamaban, no sé porqué, La Rubia, a bañarnos y a tomar en sus pulidas lanchas el sol de estío para quitábamos de encima el tórrido calor. Era pues verano, agosto y hacia calor asfixiante por los caminos y veredas por los cuales deambulábamos, al tiempo que nos entreteníamos cogiendo grillos y tirando cantos a las lagartijas que de cuando en cuando se dejaban el rabo en el lance, también lagartos que se hurtaban fugaces a la vista, como los relámpagos en el fondo del horizonte en días de tormenta.</p>
<p>Por acortar el camino, trochas y mil veredas, intrincados vericuetos que nunca se acababan, saltábamos las tapias de las fincas y cruzábamos estas, sin pisar lo sembrado, si es que había o se daba tal circunstancia, para llegar a la otra pared y vuelta a empezar.</p>
<p>En la penúltima de ellas, cuando ya se divisaba el puente de la garganta llamado, si no recuerdo mal, La Márgara, tropecé mientras intentaba franquear la tapia, pasando de esta forma, brusca e impremeditada, a la finca desde donde se divisaba cercano el charco nombrado.</p>
<p>Aquí, pese al importuno desliz, me levanté presto, pues no en vano un oso blanco bajaba raudo ladera abajo con torcidas intenciones. Verle yo y emprender frenética carrera fue todo uno. Rugía la fiera  tras de mi, sin darme alcance, pues cuando a tiro de garra me tenía e iba la zarpa a zarandearme, tropecé en la pendiente y ya cuesta abajo, rodando como rueda de bicicleta le saqué la distancia suficiente para que el miedo, si no del todo, por un instante me abandonara.</p>
<p>Cuando me aproximé a la garganta me metí en ella, sin mucho pensar, vestido como estaba, en la corriente del agua y nadé frenético hasta la otra orilla. Claro que el oso, grande como la torre de la iglesia de San Genovino, nadaba igualmente y con mayor rapidez que lo estaba haciendo yo, que en tales divertimentos solo en contadas ocasiones he sido un hacha.</p>
<p>Nunca pensé que podía llegar a la otra orilla. Cuando lo logré me volví a mirar a la bestia que extrañamente se había detenido en medio de la corriente y miraba como confundido, desvariando en el propósito o eso me pareció a mi. Me extrañó, sí, su actitud, pues es sabido que con hambre nadie desprecia a la presa tan desprotegida y cercana.</p>
<p>Miré entonces alrededor y fue en ese instante cuando en la cima de la ladera, vi, ¡lo juro!, a un par de leones que curiosos parecían observarnos. He aquí la causa, el origen me dije, que justificaba el pánico que el oso demostraba. Yo entonces también pensé, seguro que algo a destiempo, que tales acontecimientos en modo alguno podían estar sucediendo. No hay osos polares en Coscojal de los Desamparados, aún menos leones de la sabana africana, pero la vista no podía engañarme, veía a los tres animales prácticamente juntos. Me dije que no cabía otra explicación lógica que se hubieran escapado del zoo próximo, todo lo demás era tan improbable como imposible.</p>
<p>Los leones, un instante quietos, apenas si se fijaron en mi, poca cosa, debieron pensar, por lo que arrancaron soberbios tras el oso que, saliendo de la garganta, corrió hasta perderse por el horizonte. Tras su carrera se fueron los dos leones, rugiendo, hambrientos como estaban, saltando como malabaristas de circo cuantos obstáculos se oponían a su desenfrenada persecución.</p>
<p>Yo seguía agazapado tras la piedra que había derribado de la pared y que apenas su era tan grande como para taparme la cabeza. Fue entonces, lo recuerdo bien, cuando mi amigo Ángel vino en decirme:</p>
<p>- Por fin te despiertas. Cojonudo susto el que me has dado.</p>
<p>Yo le pregunté:</p>
<p>- Los leones, los has visto, han preferido la carne más jugosa del oso.<br />
- ¡Qué oso! –me respondió- ¡qué leones! Joder, despierta de una vez, que tampoco te puedes haber hecho tanto daño como para que desvaríes tanto y con tal profusión de incoherencias.</p>
<p>Era cierto, me debí de golpear en la cabeza con aquella misma piedra que me protegía de los animales salvajes. Pero ya no quise contarle nada más, al confesarme que él no se había movido del lugar donde me había caído y en ningún momento había visto oso o leones, ni siquiera pájaros volando, porque irónico añadió, mientras al fin se le borraba  de la cara su preocupación:</p>
<p>- Creo que todos anidaron, por unos momentos al menos, en tu dura cabeza de chorlito.</p>
<p class="akst_link"><a href="http://www.poemasyfabulas.com/?p=798&amp;akst_action=share-this"  title="E-mail this, post to del.icio.us, etc." id="akst_link_798" class="akst_share_link">Compartelo</a>
</p><form id="vozme_form_c0ed37e16e8f8a2160b4b81de5a41b4d" method="post" name="vozme_form_c0ed37e16e8f8a2160b4b81de5a41b4d" target="c0ed37e16e8f8a2160b4b81de5a41b4d" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="DESVANECIDO EL SUEÑO…LA CRUDA REALIDAD.. Iba yo con mi amigo Rico, Ángel que no demonio, camino de la garganta, de una charco emblemático que llamaban, no sé porqué, La Rubia, a bañarnos y a tomar en sus pulidas lanchas el sol de estío para quitábamos de encima el tórrido calor. Era pues verano, agosto y hacia calor asfixiante por los caminos y veredas por los cuales deambulábamos, al tiempo que nos entreteníamos cogiendo grillos y tirando cantos a las lagartijas que de cuando en cuando se dejaban el rabo en el lance, también lagartos que se hurtaban fugaces a la vista, como los relámpagos en el fondo del horizonte en días de tormenta.
Por acortar el camino, trochas y mil veredas, intrincados vericuetos que nunca se acababan, saltábamos las tapias de las fincas y cruzábamos estas, sin pisar lo sembrado, si es que había o se daba tal circunstancia, para llegar a la otra pared y vuelta a empezar.
En la penúltima de ellas, cuando ya se divisaba el puente de la garganta llamado, si no recuerdo mal, La Márgara, tropecé mientras intentaba franquear la tapia, pasando de esta forma, brusca e impremeditada, a la finca desde donde se divisaba cercano el charco nombrado.
Aquí, pese al importuno desliz, me levanté presto, pues no en vano un oso blanco bajaba raudo ladera abajo con torcidas intenciones. Verle yo y emprender frenética carrera fue todo uno. Rugía la fiera  tras de mi, sin darme alcance, pues cuando a tiro de garra me tenía e iba la zarpa a zarandearme, tropecé en la pendiente y ya cuesta abajo, rodando como rueda de bicicleta le saqué la distancia suficiente para que el miedo, si no del todo, por un instante me abandonara.
Cuando me aproximé a la garganta me metí en ella, sin mucho pensar, vestido como estaba, en la corriente del agua y nadé frenético hasta la otra orilla. Claro que el oso, grande como la torre de la iglesia de San Genovino, nadaba igualmente y con mayor rapidez que lo estaba haciendo yo, que en tales divertimentos solo en contadas ocasiones he sido un hacha.
Nunca pensé que podía llegar a la otra orilla. Cuando lo logré me volví a mirar a la bestia que extrañamente se había detenido en medio de la corriente y miraba como confundido, desvariando en el propósito o eso me pareció a mi. Me extrañó, sí, su actitud, pues es sabido que con hambre nadie desprecia a la presa tan desprotegida y cercana.
Miré entonces alrededor y fue en ese instante cuando en la cima de la ladera, vi, ¡lo juro!, a un par de leones que curiosos parecían observarnos. He aquí la causa, el origen me dije, que justificaba el pánico que el oso demostraba. Yo entonces también pensé, seguro que algo a destiempo, que tales acontecimientos en modo alguno podían estar sucediendo. No hay osos polares en Coscojal de los Desamparados, aún menos leones de la sabana africana, pero la vista no podía engañarme, veía a los tres animales prácticamente juntos. Me dije que no cabía otra explicación lógica que se hubieran escapado del zoo próximo, todo lo demás era tan improbable como imposible.
Los leones, un instante quietos, apenas si se fijaron en mi, poca cosa, debieron pensar, por lo que arrancaron soberbios tras el oso que, saliendo de la garganta, corrió hasta perderse por el horizonte. Tras su carrera se fueron los dos leones, rugiendo, hambrientos como estaban, saltando como malabaristas de circo cuantos obstáculos se oponían a su desenfrenada persecución.
Yo seguía agazapado tras la piedra que había derribado de la pared y que apenas su era tan grande como para taparme la cabeza. Fue entonces, lo recuerdo bien, cuando mi amigo Ángel vino en decirme:
- Por fin te despiertas. Cojonudo susto el que me has dado.
Yo le pregunté:
- Los leones, los has visto, han preferido la carne más jugosa del oso.
- ¡Qué oso! –me respondió- ¡qué leones! Joder, despierta de una vez, que tampoco te puedes haber hecho tanto daño como para que desvaríes tanto y con tal profusión de incoherencias.
Era cierto, me debí de golpear en la cabeza con aquella misma piedra que me protegía de los animales salvajes. Pero ya no quise contarle nada más, al confesarme que él no se había movido del lugar donde me había caído y en ningún momento había visto oso o leones, ni siquiera pájaros volando, porque irónico añadió, mientras al fin se le borraba  de la cara su preocupación:
- Creo que todos anidaron, por unos momentos al menos, en tu dura cabeza de chorlito.
Compartelo
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="40" height="40" src="http://www.poemasyfabulas.com/wp-content/plugins/vozme/img/megaphone40x40w.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', 'c0ed37e16e8f8a2160b4b81de5a41b4d', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:48px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', 'c0ed37e16e8f8a2160b4b81de5a41b4d', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_c0ed37e16e8f8a2160b4b81de5a41b4d').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.poemasyfabulas.com/2012/01/desvanecido-el-sueno%e2%80%a6la-cruda-realidad/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>POR LA PUERTA DE ATRÁS</title>
		<link>http://www.poemasyfabulas.com/2012/01/puerta-de-atras/</link>
		<comments>http://www.poemasyfabulas.com/2012/01/puerta-de-atras/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Jan 2012 09:21:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Luis Martín</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Poesías]]></category>

		<category><![CDATA[Luces que disipan las tinieblas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.poemasyfabulas.com/?p=796</guid>
		<description><![CDATA[Subí al monte,
a fin, me dije, de contemplar la vida.
¡Ay!, Abundio, te confundes,
lo que miraste no existe,
lo que viste ya existía,
tan solo es una mínima parte,
un céntimo, un gramo,
de cuanto te dictó la mente.
Supe entonces la hondura,
de la decepción poniente,
un pozo vacío sin agua,
con una sola serpiente.
Lleno está de silencio,
el túnel de colores negros,
al cabo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Subí al monte,<br />
a fin, me dije, de contemplar la vida.<br />
¡Ay!, Abundio, te confundes,<br />
lo que miraste no existe,<br />
lo que viste ya existía,<br />
tan solo es una mínima parte,<br />
un céntimo, un gramo,<br />
de cuanto te dictó la mente.</p>
<p>Supe entonces la hondura,<br />
de la decepción poniente,<br />
un pozo vacío sin agua,<br />
con una sola serpiente.<br />
Lleno está de silencio,<br />
el túnel de colores negros,<br />
al cabo ya me descubre,<br />
ya se cuanto me está ocurriendo.</p>
<p>De la culpa culpo al viento,<br />
como de la locura al cuervo,<br />
ese de mal agüero que grazna,<br />
para derretirme el sueño.<br />
Será por eso que pienso,<br />
por eso acaso me muero,<br />
por no saberme sentar,<br />
por olvidar el lugar donde puse mi asiento.</p>
<p>Triste es la tristeza errante,<br />
pena es la pena que clama,<br />
como el aullido del lobo,<br />
cuando en la cresta del mundo,<br />
de hambre ladra sonoro,<br />
sin divisar la manada,<br />
aquella donde pacen los corderos,<br />
con la que apaciguar sus ansias.</p>
<p>Sentado estoy, mirando,<br />
y ciego sin ver contemplo,<br />
el ruido que dentro late,<br />
las aguas del mar inmenso.</p>
<p>Quién me lo iba a decir,<br />
ahora que me veo muerto,<br />
pues la vida ya no fluye,<br />
con la quemazón de antes,<br />
y los gritos que pronuncio,<br />
en los ritos y en los cantes,<br />
salmos son de funeraria,<br />
lúgubres lienzos de sangre.</p>
<p>La tarde declina y se esconde,<br />
detrás de los pensamientos,<br />
todos ellos teñidos de luto,<br />
de estrellas que relucieron,<br />
en la juventud ausente,<br />
cuando declina la tarde,<br />
y el astro se esconde,<br />
vencido, por poniente.</p>
<p>Es posible que el sol salga mañana,<br />
por entre los riscos del monte,<br />
en las aguas de los ríos,<br />
tras las turbulentas gargantas,<br />
que arrastran preñados sueños,<br />
ensueños e ilusiones, visiones y pesadillas,<br />
mientras yo contemplo indeciso,<br />
como si fuerza mayor me impidiera,<br />
gozar de ellos durmiendo.</p>
<p>Ese sueño, esa vela, ese fin,<br />
ya tan cercano,<br />
que si me atreviera a tocarle,<br />
con mis dedos yo sus manos, l<br />
las encontraría tan frías,<br />
tan heladas, tan cansadas,<br />
como el hielo,<br />
como el témpano,<br />
tal como están las mías.</p>
<p>Abro ya los ojos,<br />
allí, en la distancia,<br />
en el horizonte perdido,<br />
entre cirros preñados y cúmulos henchidos,<br />
por entre la luz extraña,<br />
la diáfana sonrisa de una infanta,<br />
una niña,<br />
sus ojos, su estampa,<br />
mudos me viene a ahogar,<br />
cuando bien quisiera yo,<br />
en sus cristalinas aguas,<br />
para siempre navegar.</p>
<p class="akst_link"><a href="http://www.poemasyfabulas.com/?p=796&amp;akst_action=share-this"  title="E-mail this, post to del.icio.us, etc." id="akst_link_796" class="akst_share_link">Compartelo</a>
</p><form id="vozme_form_dc3c74e2819ba857c62a92a61b7aa1fd" method="post" name="vozme_form_dc3c74e2819ba857c62a92a61b7aa1fd" target="dc3c74e2819ba857c62a92a61b7aa1fd" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="POR LA PUERTA DE ATRÁS.. Subí al monte,
a fin, me dije, de contemplar la vida.
¡Ay!, Abundio, te confundes,
lo que miraste no existe,
lo que viste ya existía,
tan solo es una mínima parte,
un céntimo, un gramo,
de cuanto te dictó la mente.
Supe entonces la hondura,
de la decepción poniente,
un pozo vacío sin agua,
con una sola serpiente.
Lleno está de silencio,
el túnel de colores negros,
al cabo ya me descubre,
ya se cuanto me está ocurriendo.
De la culpa culpo al viento,
como de la locura al cuervo,
ese de mal agüero que grazna,
para derretirme el sueño.
Será por eso que pienso,
por eso acaso me muero,
por no saberme sentar,
por olvidar el lugar donde puse mi asiento.
Triste es la tristeza errante,
pena es la pena que clama,
como el aullido del lobo,
cuando en la cresta del mundo,
de hambre ladra sonoro,
sin divisar la manada,
aquella donde pacen los corderos,
con la que apaciguar sus ansias.
Sentado estoy, mirando,
y ciego sin ver contemplo,
el ruido que dentro late,
las aguas del mar inmenso.
Quién me lo iba a decir,
ahora que me veo muerto,
pues la vida ya no fluye,
con la quemazón de antes,
y los gritos que pronuncio,
en los ritos y en los cantes,
salmos son de funeraria,
lúgubres lienzos de sangre.
La tarde declina y se esconde,
detrás de los pensamientos,
todos ellos teñidos de luto,
de estrellas que relucieron,
en la juventud ausente,
cuando declina la tarde,
y el astro se esconde,
vencido, por poniente.
Es posible que el sol salga mañana,
por entre los riscos del monte,
en las aguas de los ríos,
tras las turbulentas gargantas,
que arrastran preñados sueños,
ensueños e ilusiones, visiones y pesadillas,
mientras yo contemplo indeciso,
como si fuerza mayor me impidiera,
gozar de ellos durmiendo.
Ese sueño, esa vela, ese fin,
ya tan cercano,
que si me atreviera a tocarle,
con mis dedos yo sus manos, l
las encontraría tan frías,
tan heladas, tan cansadas,
como el hielo,
como el témpano,
tal como están las mías.
Abro ya los ojos,
allí, en la distancia,
en el horizonte perdido,
entre cirros preñados y cúmulos henchidos,
por entre la luz extraña,
la diáfana sonrisa de una infanta,
una niña,
sus ojos, su estampa,
mudos me viene a ahogar,
cuando bien quisiera yo,
en sus cristalinas aguas,
para siempre navegar.
Compartelo
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="40" height="40" src="http://www.poemasyfabulas.com/wp-content/plugins/vozme/img/megaphone40x40w.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', 'dc3c74e2819ba857c62a92a61b7aa1fd', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:48px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', 'dc3c74e2819ba857c62a92a61b7aa1fd', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_dc3c74e2819ba857c62a92a61b7aa1fd').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.poemasyfabulas.com/2012/01/puerta-de-atras/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>EL PERRO QUE HABLA</title>
		<link>http://www.poemasyfabulas.com/2012/01/el-perro-que-habla/</link>
		<comments>http://www.poemasyfabulas.com/2012/01/el-perro-que-habla/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Jan 2012 11:21:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Luis Martín</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Ensayos]]></category>

		<category><![CDATA[El milagro de Dino]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.poemasyfabulas.com/?p=794</guid>
		<description><![CDATA[Doña Visitación Valeriana de Todas las Anunciaciones y Santos de Guardar habla largo y tendido con su perro. Bueno, eso al menos dice ella a quienes tienen la paciencia suficiente de escucharla.
Desde su más tierna edad, que lo trajo a su casa de días si no de horas, lo cuida, le mima, le mece y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Doña Visitación Valeriana de Todas las Anunciaciones y Santos de Guardar </strong>habla largo y tendido con su perro. Bueno, eso al menos dice ella a quienes tienen la paciencia suficiente de escucharla.</p>
<p>Desde su más tierna edad, que lo trajo a su casa de días si no de horas, lo cuida, le mima, le mece y le saca a paseo en todo momento y lugar y le habla y le dice y le aconseja y le previene contra el mundo y sus maledicencias. Es, enteramente, su hijo del alma.</p>
<p>Doña le ha bautizado con el nombre de <strong>Dino</strong> y de esta manera le llama y el perro le mira y le ladra y si no le sonríe es porque es gesto éste que todavía no ha aprendido y está en que lo alcanza.<strong> Dino</strong> es un caniche de retorcida labia, de buenas maneras y caricias sin tino y halagos sin tacha, así de ufana lo dice ella, cuando afirma que le habla, que le cuenta y la dice y en todo momento escucha, del ama, las floridas cosas con que le apoda y le llama.</p>
<p>Le enseñó los palotes, en su más tierna infancia, junto con las primeras letras, las cuentas y las artimañas, para que no fuera un perro, sin carné y sin nada. Es por eso que dice que ladra y también recita en tres idiomas y más porque no le da la gana, que es un cachorro fiel y con ardides y con mucha retórica y palabra.<br />
Las enseñanzas fraguaron en Dino por la mañana, en la tarde y en la noche y también de madrugada. Es un perro este perro sabio, se harta de decir su ama, sin que ello le procure empacho alguno y tanto es que se repite, que hasta los periódicos de él hablan, párrafos floridos y versos que claman, por educaciones varias, sin por ello mirar, el árbol del cual se desgajó tamaña la rama.</p>
<p><strong>Caso insólito, allí donde se cuenta la historia, extraña, el tesoro que atesora, doña Visitación del alma.</strong> Sorpresas por doquier produce, este Dino del que se habla, más cuando la gente se entera, que es un perro quien les platica sobre los acontecimientos, desarma. Que sisea cuando ladra es un hecho palmario y más que ladrar canta, lo dice de esta manera la dama, que es ya comidilla del mundo, en las tierras varias, hasta en las televisiones más cautas declama.</p>
<p>Va a cumplir veinte años, este <strong>Dino </strong>que acaudala sapiencias y gracias  para regalarlas, que hasta a mi me ha convencido, cuando le escuché con calma y sin tino. Veinte años son muchos años, para un perro que se precie como éste, más con la Doña del alma que no para de decirle lindezas como si de su hijo se tratara. Ya sus narices fenecen, ya sus patas no arrancan, que oler no huele una y sus zancas, tímidas y medio lelas, apenas si anda. Tres pasos seguidos y busca refugio, en la halda de su dama, esta misteriosa mujer que le infundió milagrosamente el habla.</p>
<p>Y tras este milagro del habla, cierto día vinieron, un ciento de reporteros para verificar la hazaña. Allí fue <strong>Troya</strong>, <strong>catacumbas de Roma, a Dino le preguntaron por su ama y el perro les respondió, sin alterársele el habla</strong>, pues hacia ella miró y con el hocico apuntó,  más no pronunció palabra, que era ella, su ama, el pecho donde su cabeza reposaba, el regazo donde ya descansaba. Su dueña alegó entonces, tratando de dispensarle, el porqué reacio a comentar callaba, que era tímido el can faldero, por mucho que lenguas parlara y el rabo en aquella ocasión guardara.</p>
<p>Los reporteros no escucharon las últimas postreras palabra que las tradujo <strong>Doña Visitació</strong>n, un instante antes de que expirara. Pensaron en burla, en ironías sin tasa, chanzas y zumbas, pues sin merecerlo, al perro aquel le engalanan:</p>
<p>Y dijo ella que dijo <strong>Dino</strong> en su postrera oración, aquella que le salía enteramente del alma:</p>
<p>“No, no hablaré, que no quiero ser yo, un pecado más  que juntar a los diez conocidos, pues no quiero romper el ritmo de un mundo, donde solo saben hablar los hombres y los loros, con permiso de las damas”.</p>
<p class="akst_link"><a href="http://www.poemasyfabulas.com/?p=794&amp;akst_action=share-this"  title="E-mail this, post to del.icio.us, etc." id="akst_link_794" class="akst_share_link">Compartelo</a>
</p><form id="vozme_form_b3c55763b4904be4a92660ac5b6d04af" method="post" name="vozme_form_b3c55763b4904be4a92660ac5b6d04af" target="b3c55763b4904be4a92660ac5b6d04af" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="EL PERRO QUE HABLA.. Doña Visitación Valeriana de Todas las Anunciaciones y Santos de Guardar habla largo y tendido con su perro. Bueno, eso al menos dice ella a quienes tienen la paciencia suficiente de escucharla.
Desde su más tierna edad, que lo trajo a su casa de días si no de horas, lo cuida, le mima, le mece y le saca a paseo en todo momento y lugar y le habla y le dice y le aconseja y le previene contra el mundo y sus maledicencias. Es, enteramente, su hijo del alma.
Doña le ha bautizado con el nombre de Dino y de esta manera le llama y el perro le mira y le ladra y si no le sonríe es porque es gesto éste que todavía no ha aprendido y está en que lo alcanza. Dino es un caniche de retorcida labia, de buenas maneras y caricias sin tino y halagos sin tacha, así de ufana lo dice ella, cuando afirma que le habla, que le cuenta y la dice y en todo momento escucha, del ama, las floridas cosas con que le apoda y le llama.
Le enseñó los palotes, en su más tierna infancia, junto con las primeras letras, las cuentas y las artimañas, para que no fuera un perro, sin carné y sin nada. Es por eso que dice que ladra y también recita en tres idiomas y más porque no le da la gana, que es un cachorro fiel y con ardides y con mucha retórica y palabra.
Las enseñanzas fraguaron en Dino por la mañana, en la tarde y en la noche y también de madrugada. Es un perro este perro sabio, se harta de decir su ama, sin que ello le procure empacho alguno y tanto es que se repite, que hasta los periódicos de él hablan, párrafos floridos y versos que claman, por educaciones varias, sin por ello mirar, el árbol del cual se desgajó tamaña la rama.
Caso insólito, allí donde se cuenta la historia, extraña, el tesoro que atesora, doña Visitación del alma. Sorpresas por doquier produce, este Dino del que se habla, más cuando la gente se entera, que es un perro quien les platica sobre los acontecimientos, desarma. Que sisea cuando ladra es un hecho palmario y más que ladrar canta, lo dice de esta manera la dama, que es ya comidilla del mundo, en las tierras varias, hasta en las televisiones más cautas declama.
Va a cumplir veinte años, este Dino que acaudala sapiencias y gracias  para regalarlas, que hasta a mi me ha convencido, cuando le escuché con calma y sin tino. Veinte años son muchos años, para un perro que se precie como éste, más con la Doña del alma que no para de decirle lindezas como si de su hijo se tratara. Ya sus narices fenecen, ya sus patas no arrancan, que oler no huele una y sus zancas, tímidas y medio lelas, apenas si anda. Tres pasos seguidos y busca refugio, en la halda de su dama, esta misteriosa mujer que le infundió milagrosamente el habla.
Y tras este milagro del habla, cierto día vinieron, un ciento de reporteros para verificar la hazaña. Allí fue Troya, catacumbas de Roma, a Dino le preguntaron por su ama y el perro les respondió, sin alterársele el habla, pues hacia ella miró y con el hocico apuntó,  más no pronunció palabra, que era ella, su ama, el pecho donde su cabeza reposaba, el regazo donde ya descansaba. Su dueña alegó entonces, tratando de dispensarle, el porqué reacio a comentar callaba, que era tímido el can faldero, por mucho que lenguas parlara y el rabo en aquella ocasión guardara.
Los reporteros no escucharon las últimas postreras palabra que las tradujo Doña Visitación, un instante antes de que expirara. Pensaron en burla, en ironías sin tasa, chanzas y zumbas, pues sin merecerlo, al perro aquel le engalanan:
Y dijo ella que dijo Dino en su postrera oración, aquella que le salía enteramente del alma:
“No, no hablaré, que no quiero ser yo, un pecado más  que juntar a los diez conocidos, pues no quiero romper el ritmo de un mundo, donde solo saben hablar los hombres y los loros, con permiso de las damas”.
Compartelo
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="40" height="40" src="http://www.poemasyfabulas.com/wp-content/plugins/vozme/img/megaphone40x40w.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', 'b3c55763b4904be4a92660ac5b6d04af', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:48px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', 'b3c55763b4904be4a92660ac5b6d04af', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_b3c55763b4904be4a92660ac5b6d04af').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.poemasyfabulas.com/2012/01/el-perro-que-habla/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>MIRAR UN ÁRBOL</title>
		<link>http://www.poemasyfabulas.com/2012/01/mirar-un-arbol/</link>
		<comments>http://www.poemasyfabulas.com/2012/01/mirar-un-arbol/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Jan 2012 14:40:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Luis Martín</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Poesías]]></category>

		<category><![CDATA[Adorna el mundo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.poemasyfabulas.com/?p=792</guid>
		<description><![CDATA[Copa que acaricia las nubes del cielo,
y es tanta su solemne airosa majestad,
que lo mismo gallardo se exhibe en el aire,
que clava  sus raíces profundas en el suelo.
Adorna el mundo,
alegra el alma,
y en todo momento,
al corazón calma.
Eres perfume,
de ramas hecho,
de verdes hojas,
tu infinito techo.
Casa de pájaros,
aroma del campo,
lugar en donde,
reposo y canto.
Tú conoces la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Copa que acaricia las nubes del cielo,<br />
y es tanta su solemne airosa majestad,<br />
que lo mismo gallardo se exhibe en el aire,<br />
que clava  sus raíces profundas en el suelo.</p>
<p>Adorna el mundo,<br />
alegra el alma,<br />
y en todo momento,<br />
al corazón calma.</p>
<p>Eres perfume,<br />
de ramas hecho,<br />
de verdes hojas,<br />
tu infinito techo.</p>
<p>Casa de pájaros,<br />
aroma del campo,<br />
lugar en donde,<br />
reposo y canto.</p>
<p>Tú conoces la verdad del mundo,<br />
pues la experiencia se acumula en tu ramaje,<br />
hecha de madera y savia, allí,<br />
en lo más profundo, donde se encierra el alma.</p>
<p>Fruto eres dorado,<br />
de la luz de la luna,<br />
rayo de sol,<br />
en el corazón clavado.</p>
<p>Mirarte es un placer,<br />
pues tu silencio embriaga,<br />
y en la costa del amanecer,<br />
se borra la noche aciaga,</p>
<p>Airoso respiro de tu fronda alada,<br />
paz derramas, lluvia de agua templada,<br />
cobijo del ansias, hotel sin paga,<br />
allí donde encuentro refugio,<br />
a mi suerte echada.</p>
<p>Abrazo tu cuerpo de tallo florido,<br />
de verdes brazos que son tus ramas,<br />
contigo canto y en tu entraña escucho,<br />
el mundo diverso en el que vivo,<br />
la caricia templada de tus susurros.</p>
<p class="akst_link"><a href="http://www.poemasyfabulas.com/?p=792&amp;akst_action=share-this"  title="E-mail this, post to del.icio.us, etc." id="akst_link_792" class="akst_share_link">Compartelo</a>
</p><form id="vozme_form_1ec33eef26780bd5050d97694b49cfe1" method="post" name="vozme_form_1ec33eef26780bd5050d97694b49cfe1" target="1ec33eef26780bd5050d97694b49cfe1" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="MIRAR UN ÁRBOL.. Copa que acaricia las nubes del cielo,
y es tanta su solemne airosa majestad,
que lo mismo gallardo se exhibe en el aire,
que clava  sus raíces profundas en el suelo.
Adorna el mundo,
alegra el alma,
y en todo momento,
al corazón calma.
Eres perfume,
de ramas hecho,
de verdes hojas,
tu infinito techo.
Casa de pájaros,
aroma del campo,
lugar en donde,
reposo y canto.
Tú conoces la verdad del mundo,
pues la experiencia se acumula en tu ramaje,
hecha de madera y savia, allí,
en lo más profundo, donde se encierra el alma.
Fruto eres dorado,
de la luz de la luna,
rayo de sol,
en el corazón clavado.
Mirarte es un placer,
pues tu silencio embriaga,
y en la costa del amanecer,
se borra la noche aciaga,
Airoso respiro de tu fronda alada,
paz derramas, lluvia de agua templada,
cobijo del ansias, hotel sin paga,
allí donde encuentro refugio,
a mi suerte echada.
Abrazo tu cuerpo de tallo florido,
de verdes brazos que son tus ramas,
contigo canto y en tu entraña escucho,
el mundo diverso en el que vivo,
la caricia templada de tus susurros.
Compartelo
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="40" height="40" src="http://www.poemasyfabulas.com/wp-content/plugins/vozme/img/megaphone40x40w.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', '1ec33eef26780bd5050d97694b49cfe1', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:48px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', '1ec33eef26780bd5050d97694b49cfe1', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_1ec33eef26780bd5050d97694b49cfe1').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.poemasyfabulas.com/2012/01/mirar-un-arbol/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>DESPEDIDA, A-DIOS</title>
		<link>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/despedida-a-dios/</link>
		<comments>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/despedida-a-dios/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 25 Dec 2011 12:08:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Luis Martín</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Disquisiciones]]></category>

		<category><![CDATA[Al fin se marchó]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.poemasyfabulas.com/?p=790</guid>
		<description><![CDATA[Aquel hombre, por más que rico, era un pobre hombre. Su mujer le tocaba, cuando no le plañía y sus hijos le cantaban, marchas reales para que se despertara, al mediodía.
Todo inútil, se había despedido de la vida, sacando la mano con un pañuelo rojo por la ventanilla del coche fúnebre.
A pesar de todo cuanto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Aquel hombre, por más que rico, era un pobre hombre. Su mujer le tocaba, cuando no le plañía y sus hijos le cantaban, marchas reales para que se despertara, al mediodía.</p>
<p>Todo inútil, se había despedido de la vida, sacando la mano con un pañuelo rojo por la ventanilla del coche fúnebre.</p>
<p>A pesar de todo cuanto antecede era alto y guapo, decían. Sería por eso que se creyó enviado del destino, para modificar hasta entonces nuestra alegre convivencia. Se creyó rey de muertos y de batallas perdidas y olvidadas. Fundó, de un todo aceptado, la nada absoluta y su despedida fue entre vítores furtivos y lágrimas candentes.</p>
<p>Los vítores eran de quienes se alegraban en el silencio de sus bocas cerradas, las lágrimas eran suyas, solo suyas, por más que ellas, las lágrimas, se resistieran a bajar el peldaño que había entre el carrillo y  la comisura de sus labios torcidos.</p>
<p>Pobre hombre rico. Va sonámbulo por el jardín de la casa nuestra y aún escucha, ecos lejanos, los empujones que manchaban las páginas escritas de los medios de comunicación, allí donde le pedían a gritos su pronta desaparición. Pobre rico hombre, que no pudo demostrar la fuerza con la que engañó a cuantos esperanzados le esperaban.</p>
<p>Ahora vegeta mirando al Altísimo en el que no cree, y en momentos puntuales, ante su mujer, que le adora, pues aún no le ha abandonado, despotrica contra todos aquellos, todos, los no supieron entender la magia con la que él trazaba el camino empedrado y por donde la vida de todos, decía, debía de transcurrir.</p>
<p>En los días de sol platica, en los días de lluvia calla y mira por la ventana y ve el cielo y a cuantos en silencio le piden cuentas. Los años perdidos le inflaman el pecho y en él construye un infierno de llamas y rencores. El agua de lluvia que cae del cielo, mitiga sus ansias y le impide salir a la puerta de su nueva casa de rico y gritar aquellos años de incomprensión.</p>
<p>Quiso entonces tener un río en el que navegar, con sus sueños de colores. En una barca hecha con las mimbres de la imaginación y donde volaran todos los barcos que en él se aventurara a mecerse en sus aguas, alumbradas siempre por las cataratas del cielo.</p>
<p>Y justamente, de todo esto se quejaba. Nadie, ni siquiera los próximos, los que le habían acompañado en los casi ocho años de aventura pública, se enteraban de la altura que tenían las imaginaciones del profeta alado.</p>
<p>Ahora se esconde del mundo, quien fue primero se refugia entre los cánticos que le arrullan dentro de las paredes de su nueva casa, que el sonido de las guitarras que fuera suenan, no son precisamente cánticos celestiales, que mal invocan su nombre y apellidos, rotos por quienes en él vieron el enviado de la providencia, cuando había que haber descubierto la fatalidad.</p>
<p>Fue primero en aquel país, eso al menos lo creyó él, como si todos los habitantes, por continuar con la farsa emprendida, más parecida a una hecatombe, fueran risibles payasos de circo.</p>
<p>Fue en definitiva un hombre crédulo de manos vacías, ese hombre rico hoy de posición pobre, que vive opíparamente en la casa que entre todos cuantos asistimos a las gradas del espectáculo, le regalamos generosos por los siglos de la siglos. Amén.</p>
<p class="akst_link"><a href="http://www.poemasyfabulas.com/?p=790&amp;akst_action=share-this"  title="E-mail this, post to del.icio.us, etc." id="akst_link_790" class="akst_share_link">Compartelo</a>
</p><form id="vozme_form_b2766442b5bebbedc7762999463dade8" method="post" name="vozme_form_b2766442b5bebbedc7762999463dade8" target="b2766442b5bebbedc7762999463dade8" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="DESPEDIDA, A-DIOS.. Aquel hombre, por más que rico, era un pobre hombre. Su mujer le tocaba, cuando no le plañía y sus hijos le cantaban, marchas reales para que se despertara, al mediodía.
Todo inútil, se había despedido de la vida, sacando la mano con un pañuelo rojo por la ventanilla del coche fúnebre.
A pesar de todo cuanto antecede era alto y guapo, decían. Sería por eso que se creyó enviado del destino, para modificar hasta entonces nuestra alegre convivencia. Se creyó rey de muertos y de batallas perdidas y olvidadas. Fundó, de un todo aceptado, la nada absoluta y su despedida fue entre vítores furtivos y lágrimas candentes.
Los vítores eran de quienes se alegraban en el silencio de sus bocas cerradas, las lágrimas eran suyas, solo suyas, por más que ellas, las lágrimas, se resistieran a bajar el peldaño que había entre el carrillo y  la comisura de sus labios torcidos.
Pobre hombre rico. Va sonámbulo por el jardín de la casa nuestra y aún escucha, ecos lejanos, los empujones que manchaban las páginas escritas de los medios de comunicación, allí donde le pedían a gritos su pronta desaparición. Pobre rico hombre, que no pudo demostrar la fuerza con la que engañó a cuantos esperanzados le esperaban.
Ahora vegeta mirando al Altísimo en el que no cree, y en momentos puntuales, ante su mujer, que le adora, pues aún no le ha abandonado, despotrica contra todos aquellos, todos, los no supieron entender la magia con la que él trazaba el camino empedrado y por donde la vida de todos, decía, debía de transcurrir.
En los días de sol platica, en los días de lluvia calla y mira por la ventana y ve el cielo y a cuantos en silencio le piden cuentas. Los años perdidos le inflaman el pecho y en él construye un infierno de llamas y rencores. El agua de lluvia que cae del cielo, mitiga sus ansias y le impide salir a la puerta de su nueva casa de rico y gritar aquellos años de incomprensión.
Quiso entonces tener un río en el que navegar, con sus sueños de colores. En una barca hecha con las mimbres de la imaginación y donde volaran todos los barcos que en él se aventurara a mecerse en sus aguas, alumbradas siempre por las cataratas del cielo.
Y justamente, de todo esto se quejaba. Nadie, ni siquiera los próximos, los que le habían acompañado en los casi ocho años de aventura pública, se enteraban de la altura que tenían las imaginaciones del profeta alado.
Ahora se esconde del mundo, quien fue primero se refugia entre los cánticos que le arrullan dentro de las paredes de su nueva casa, que el sonido de las guitarras que fuera suenan, no son precisamente cánticos celestiales, que mal invocan su nombre y apellidos, rotos por quienes en él vieron el enviado de la providencia, cuando había que haber descubierto la fatalidad.
Fue primero en aquel país, eso al menos lo creyó él, como si todos los habitantes, por continuar con la farsa emprendida, más parecida a una hecatombe, fueran risibles payasos de circo.
Fue en definitiva un hombre crédulo de manos vacías, ese hombre rico hoy de posición pobre, que vive opíparamente en la casa que entre todos cuantos asistimos a las gradas del espectáculo, le regalamos generosos por los siglos de la siglos. Amén.
Compartelo
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="40" height="40" src="http://www.poemasyfabulas.com/wp-content/plugins/vozme/img/megaphone40x40w.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', 'b2766442b5bebbedc7762999463dade8', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:48px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', 'b2766442b5bebbedc7762999463dade8', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_b2766442b5bebbedc7762999463dade8').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/despedida-a-dios/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>OCHO AÑOS</title>
		<link>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/ocho-anos/</link>
		<comments>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/ocho-anos/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 18 Dec 2011 10:40:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Luis Martín</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Poesías]]></category>

		<category><![CDATA[Feliz cumpleaños]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.poemasyfabulas.com/?p=788</guid>
		<description><![CDATA[Es mi nieta una niña,
en trance de ser mujer,
es una pena que yo,
no pueda verla crecer.
Nunca en la vida sentí,
la enorme felicidad,
que produce solo verla,
su deseada proximidad.
Es un regalo del cielo,
es un ángel querubín,
un diamante en el camino,
en el trayecto sin fin.
Cumple años, ocho lindos,
llenos de risas y flores,
así, cuando me da la mano,
huyen los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Es mi nieta una niña,<br />
en trance de ser mujer,<br />
es una pena que yo,<br />
no pueda verla crecer.</p>
<p>Nunca en la vida sentí,<br />
la enorme felicidad,<br />
que produce solo verla,<br />
su deseada proximidad.</p>
<p>Es un regalo del cielo,<br />
es un ángel querubín,<br />
un diamante en el camino,<br />
en el trayecto sin fin.</p>
<p>Cumple años, ocho lindos,<br />
llenos de risas y flores,<br />
así, cuando me da la mano,<br />
huyen los malos humores.</p>
<p>Su alegría desborda,<br />
pétalos de rosa,<br />
su risa confunde,<br />
mi princesa hermosa.</p>
<p>Por tenerla cerca,<br />
en el alma mía,<br />
vendería mi vida,<br />
todo lo daría.</p>
<p>Despierto dormido,<br />
y sueño con ella,<br />
¿qué sería de mí,<br />
si despertara sin ella?</p>
<p>Su abuelo.</p>
<p class="akst_link"><a href="http://www.poemasyfabulas.com/?p=788&amp;akst_action=share-this"  title="E-mail this, post to del.icio.us, etc." id="akst_link_788" class="akst_share_link">Compartelo</a>
</p><form id="vozme_form_cdc293a2aad338150dac33a3e5467d2d" method="post" name="vozme_form_cdc293a2aad338150dac33a3e5467d2d" target="cdc293a2aad338150dac33a3e5467d2d" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="OCHO AÑOS.. Es mi nieta una niña,
en trance de ser mujer,
es una pena que yo,
no pueda verla crecer.
Nunca en la vida sentí,
la enorme felicidad,
que produce solo verla,
su deseada proximidad.
Es un regalo del cielo,
es un ángel querubín,
un diamante en el camino,
en el trayecto sin fin.
Cumple años, ocho lindos,
llenos de risas y flores,
así, cuando me da la mano,
huyen los malos humores.
Su alegría desborda,
pétalos de rosa,
su risa confunde,
mi princesa hermosa.
Por tenerla cerca,
en el alma mía,
vendería mi vida,
todo lo daría.
Despierto dormido,
y sueño con ella,
¿qué sería de mí,
si despertara sin ella?
Su abuelo.
Compartelo
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="40" height="40" src="http://www.poemasyfabulas.com/wp-content/plugins/vozme/img/megaphone40x40w.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', 'cdc293a2aad338150dac33a3e5467d2d', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:48px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', 'cdc293a2aad338150dac33a3e5467d2d', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_cdc293a2aad338150dac33a3e5467d2d').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/ocho-anos/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>LA INFINITUD DE LO PEQUEÑO</title>
		<link>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/infinitud-de-lo-pequeno/</link>
		<comments>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/infinitud-de-lo-pequeno/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Dec 2011 12:25:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Luis Martín</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Poesías]]></category>

		<category><![CDATA[Hombre sin mengua]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.poemasyfabulas.com/?p=786</guid>
		<description><![CDATA[Del dibujo de mi persona,
que plasmé sobre un papel,
vine yo a saber que era,
en mi lo grande chico
y al revés.
La estatura no llegaba,
eso que primero se ve,
al metro treinta empinado,
subido sobre los pies.
Tan grandes cejas tenía,
que la frente me tapaban,
y aún la boca se escondía,
perdida bajo la napia.
Esta era, por el contrario,
nariz tan reseñada,
que muchos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Del dibujo de mi persona,<br />
que plasmé sobre un papel,<br />
vine yo a saber que era,<br />
en mi lo grande chico<br />
y al revés.</p>
<p>La estatura no llegaba,<br />
eso que primero se ve,<br />
al metro treinta empinado,<br />
subido sobre los pies.</p>
<p>Tan grandes cejas tenía,<br />
que la frente me tapaban,<br />
y aún la boca se escondía,<br />
perdida bajo la napia.</p>
<p>Esta era, por el contrario,<br />
nariz tan reseñada,<br />
que muchos que la miraban,<br />
perplejos la confundían,<br />
con argolla o eslabón de aldaba.</p>
<p>Los brazos alicortos,<br />
apenas si me llegaban,<br />
para rascarme la calvicie,<br />
siempre que la cabeza agachara.</p>
<p>Tengo por el contrario,<br />
el corazón y sus cábalas,<br />
rodando por todo el cuerpo,<br />
junto al alma desbocada.</p>
<p>Aquí lo pequeño se aúna,<br />
por eso lo grande se apaga,<br />
y queda por todo ser,<br />
un hombre sin mengua y tacha.</p>
<p>Que lo importante será,<br />
si es que las cosas no cambian,<br />
aquello que dentro lleva,<br />
la persona y no su talla.</p>
<p class="akst_link"><a href="http://www.poemasyfabulas.com/?p=786&amp;akst_action=share-this"  title="E-mail this, post to del.icio.us, etc." id="akst_link_786" class="akst_share_link">Compartelo</a>
</p><form id="vozme_form_58703023c94c9d5ab16b0b3ed7ea01e8" method="post" name="vozme_form_58703023c94c9d5ab16b0b3ed7ea01e8" target="58703023c94c9d5ab16b0b3ed7ea01e8" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="LA INFINITUD DE LO PEQUEÑO.. Del dibujo de mi persona,
que plasmé sobre un papel,
vine yo a saber que era,
en mi lo grande chico
y al revés.
La estatura no llegaba,
eso que primero se ve,
al metro treinta empinado,
subido sobre los pies.
Tan grandes cejas tenía,
que la frente me tapaban,
y aún la boca se escondía,
perdida bajo la napia.
Esta era, por el contrario,
nariz tan reseñada,
que muchos que la miraban,
perplejos la confundían,
con argolla o eslabón de aldaba.
Los brazos alicortos,
apenas si me llegaban,
para rascarme la calvicie,
siempre que la cabeza agachara.
Tengo por el contrario,
el corazón y sus cábalas,
rodando por todo el cuerpo,
junto al alma desbocada.
Aquí lo pequeño se aúna,
por eso lo grande se apaga,
y queda por todo ser,
un hombre sin mengua y tacha.
Que lo importante será,
si es que las cosas no cambian,
aquello que dentro lleva,
la persona y no su talla.
Compartelo
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="40" height="40" src="http://www.poemasyfabulas.com/wp-content/plugins/vozme/img/megaphone40x40w.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', '58703023c94c9d5ab16b0b3ed7ea01e8', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:48px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', '58703023c94c9d5ab16b0b3ed7ea01e8', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_58703023c94c9d5ab16b0b3ed7ea01e8').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/infinitud-de-lo-pequeno/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>LEE, CAPULLO, LEE</title>
		<link>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/leecapullolee/</link>
		<comments>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/leecapullolee/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 08 Dec 2011 11:03:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Luis Martín</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Disquisiciones]]></category>

		<category><![CDATA[El silencio de la sombra]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.poemasyfabulas.com/?p=784</guid>
		<description><![CDATA[Durante muchos años, tantos que se pierden en el abismo de la memoria, Coscojal de los Desamparados, pueblo serrano situado en la cara sur de Gredos, al norte del río Tietar, fue considerado por sus gentes como una de las cunas del castellano. En tales consideraciones tenían su lengua y a fe que era mucho [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Durante muchos años, tantos que se pierden en el abismo de la memoria, Coscojal de los Desamparados, pueblo serrano situado en la cara sur de Gredos, al norte del río Tietar, fue considerado por sus gentes como una de las cunas del castellano. En tales consideraciones tenían su lengua y a fe que era mucho y muy bueno lo que se hablaba en el lugar. Por supuesto que esta afirmación para nada desmerece a San Millán de la Cogolla ni al monasterio de Silos.</p>
<p>Pero como casi nunca la felicidad es completa, en el último, postrero tercio del siglo pasado, Coscojal dejó de ser lo que fue y de su cultura, aprendida en los libros y ejercitada por sus gentes en el juego de las palabras, se ha pasado a la cultura de la música&#8230; ruidosa. Es decir, se abandonó la lectura, por nociva para la salud -según ha alertado uno de los ediles del Ayuntamiento, las grandes posaderas de los coscojos eran consecuencia directa de sus muchas horas dedicadas al arte de desentrañar las letras- para instalarnos, de hoz y coz, en el “rokódromo” del chillido, del ruido feroz por estruendo y de la zarabanda sin sentido.</p>
<p>Porque lejos está de nosotros zaherir la música y muy próximo está del alma el acorde, suspiro de la belleza, declaramos, aquí y ahora, nuestro amor por esta disciplina, tanto en cuanto reaviva el espíritu como que a la carne infunde pasión. Estamos, sólo y nada menos que en contra de la estridencia y del alarido insutil que produce la sordera, estamos a favor de cuanta música mece al ser humano haciendo brotar de él lo mejor y más caro de sus sentimientos, lo mejor y más caro de cuanto acuna dentro.</p>
<p>La juventud - pues fue en este estamento social donde el virus arraigó con más fuerza, en las mentes más propicias de Coscojal- comenzó a comunicarse mediante ruidos tan sobrepasados de decibelios que muy pronto, a los ojos de los mayores del lugar, estos muchachos se convirtieron en gentes extrañas.<br />
La consecuencia inmediata fue que, la biblioteca, honor y lustre nunca bien ponderada, la sustituyeron por la fonoteca y sus mesas de lectura desaparecieron dajando en su lugar un vano suficiente para “poder mover el esqueleto” al son del desequilibrio acústico. Allí murió Mozart, se extinguió Falla, desapareció Beethoven y erradicaron a Albéniz. Por todos los rincones triunfaron los berridos foráneos, los aullidos autóctonos y los feroces rugidos indígenas.</p>
<p>En olor de multitud surgieron Langostino de Jerez, Pepe de la Costra –el apelativo se lo ganó a pulso y en base al poco apego que demostraba al aseo, tanto en sus conciertos como en su vida diaria- Lechuguino de Getafe y, no de los menos importantes, Desaparecido de Coscojo.</p>
<p>Era de verse cómo el silencio sucedía a la noche donde el ruido había tenido su morada, cómo las buenas gentes del lugar se cruzaban los unos con los otros sin hablarse, que tenían sordos los tímpanos por maltratados y el miedo al cambio metido en el cuerpo.</p>
<p>Aquella juventud ruidosa y dicharachera se apoderaba del silencio con las primeras sombras y hacían de él el mayor de los divertimentos. Con el tiempo, esta misma generación, sin dejar paso a la siguiente que igualmente se habían olvidado de la sucesión natural de la vida, se les trabucó el habla hasta tener dificultad en expresarse, si no era mediante ruidos y silbidos. Así, no era extraño verles saludarse mediante volteos de brazos acompañados de sonoras estridencias que a borbotones les salían de la boca.</p>
<p>Tales hechos causaron tanta conmoción que, denunciados por el alcalde, el único que al parecer se había dado cuanta de la catástrofe –él mismo que, por pereza mental, había permitido cambiar la biblioteca por la fonoteca- sin quitar ésta, habilitó aquella, mandando al infierno de las llamas a los discos compactos de la Costra, Lechuguino y cuantos zahirientes cantantes, beodos de la vida, se le pusieron por delante. A los chicos y no tan chicos, les exhortó con estas palabras:</p>
<p>- ¡Leed, lechuguinos, capullos ignorantes, lelos modorros, leed!. El hombre, para poder pensar - les siguió exhortando-, para desarrollarse intelectualmente necesita del silencio que produce la lectura y el pensamiento. Necesita del silencio y de la paz que emana de la música, necesita imperativamente de su voluntad amplia y férrea que hace que un niño se convierta en un hombre verdadero.</p>
<p>Y se le fue la fuerza, y apenas si le quedó voz, porque contra su costumbre, sin duda por el mucho tiempo que había guardado silencio, se había puesto, poseso, a gritar.</p>
<p class="akst_link"><a href="http://www.poemasyfabulas.com/?p=784&amp;akst_action=share-this"  title="E-mail this, post to del.icio.us, etc." id="akst_link_784" class="akst_share_link">Compartelo</a>
</p><form id="vozme_form_42b920caa37ec2ca2a39a346a3b39ad6" method="post" name="vozme_form_42b920caa37ec2ca2a39a346a3b39ad6" target="42b920caa37ec2ca2a39a346a3b39ad6" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="LEE, CAPULLO, LEE.. Durante muchos años, tantos que se pierden en el abismo de la memoria, Coscojal de los Desamparados, pueblo serrano situado en la cara sur de Gredos, al norte del río Tietar, fue considerado por sus gentes como una de las cunas del castellano. En tales consideraciones tenían su lengua y a fe que era mucho y muy bueno lo que se hablaba en el lugar. Por supuesto que esta afirmación para nada desmerece a San Millán de la Cogolla ni al monasterio de Silos.
Pero como casi nunca la felicidad es completa, en el último, postrero tercio del siglo pasado, Coscojal dejó de ser lo que fue y de su cultura, aprendida en los libros y ejercitada por sus gentes en el juego de las palabras, se ha pasado a la cultura de la música&#8230; ruidosa. Es decir, se abandonó la lectura, por nociva para la salud -según ha alertado uno de los ediles del Ayuntamiento, las grandes posaderas de los coscojos eran consecuencia directa de sus muchas horas dedicadas al arte de desentrañar las letras- para instalarnos, de hoz y coz, en el “rokódromo” del chillido, del ruido feroz por estruendo y de la zarabanda sin sentido.
Porque lejos está de nosotros zaherir la música y muy próximo está del alma el acorde, suspiro de la belleza, declaramos, aquí y ahora, nuestro amor por esta disciplina, tanto en cuanto reaviva el espíritu como que a la carne infunde pasión. Estamos, sólo y nada menos que en contra de la estridencia y del alarido insutil que produce la sordera, estamos a favor de cuanta música mece al ser humano haciendo brotar de él lo mejor y más caro de sus sentimientos, lo mejor y más caro de cuanto acuna dentro.
La juventud - pues fue en este estamento social donde el virus arraigó con más fuerza, en las mentes más propicias de Coscojal- comenzó a comunicarse mediante ruidos tan sobrepasados de decibelios que muy pronto, a los ojos de los mayores del lugar, estos muchachos se convirtieron en gentes extrañas.
La consecuencia inmediata fue que, la biblioteca, honor y lustre nunca bien ponderada, la sustituyeron por la fonoteca y sus mesas de lectura desaparecieron dajando en su lugar un vano suficiente para “poder mover el esqueleto” al son del desequilibrio acústico. Allí murió Mozart, se extinguió Falla, desapareció Beethoven y erradicaron a Albéniz. Por todos los rincones triunfaron los berridos foráneos, los aullidos autóctonos y los feroces rugidos indígenas.
En olor de multitud surgieron Langostino de Jerez, Pepe de la Costra –el apelativo se lo ganó a pulso y en base al poco apego que demostraba al aseo, tanto en sus conciertos como en su vida diaria- Lechuguino de Getafe y, no de los menos importantes, Desaparecido de Coscojo.
Era de verse cómo el silencio sucedía a la noche donde el ruido había tenido su morada, cómo las buenas gentes del lugar se cruzaban los unos con los otros sin hablarse, que tenían sordos los tímpanos por maltratados y el miedo al cambio metido en el cuerpo.
Aquella juventud ruidosa y dicharachera se apoderaba del silencio con las primeras sombras y hacían de él el mayor de los divertimentos. Con el tiempo, esta misma generación, sin dejar paso a la siguiente que igualmente se habían olvidado de la sucesión natural de la vida, se les trabucó el habla hasta tener dificultad en expresarse, si no era mediante ruidos y silbidos. Así, no era extraño verles saludarse mediante volteos de brazos acompañados de sonoras estridencias que a borbotones les salían de la boca.
Tales hechos causaron tanta conmoción que, denunciados por el alcalde, el único que al parecer se había dado cuanta de la catástrofe –él mismo que, por pereza mental, había permitido cambiar la biblioteca por la fonoteca- sin quitar ésta, habilitó aquella, mandando al infierno de las llamas a los discos compactos de la Costra, Lechuguino y cuantos zahirientes cantantes, beodos de la vida, se le pusieron por delante. A los chicos y no tan chicos, les exhortó con estas palabras:
- ¡Leed, lechuguinos, capullos ignorantes, lelos modorros, leed!. El hombre, para poder pensar - les siguió exhortando-, para desarrollarse intelectualmente necesita del silencio que produce la lectura y el pensamiento. Necesita del silencio y de la paz que emana de la música, necesita imperativamente de su voluntad amplia y férrea que hace que un niño se convierta en un hombre verdadero.
Y se le fue la fuerza, y apenas si le quedó voz, porque contra su costumbre, sin duda por el mucho tiempo que había guardado silencio, se había puesto, poseso, a gritar.
Compartelo
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="40" height="40" src="http://www.poemasyfabulas.com/wp-content/plugins/vozme/img/megaphone40x40w.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', '42b920caa37ec2ca2a39a346a3b39ad6', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:48px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', '42b920caa37ec2ca2a39a346a3b39ad6', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_42b920caa37ec2ca2a39a346a3b39ad6').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/leecapullolee/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>ESPERA QUE TE ESPERARÉ</title>
		<link>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/espera-que-te-esperare/</link>
		<comments>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/espera-que-te-esperare/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 01 Dec 2011 09:53:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Luis Martín</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Poesías]]></category>

		<category><![CDATA[Siempre eres tú]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.poemasyfabulas.com/?p=782</guid>
		<description><![CDATA[Vuelvo a estar enamorado,
de una bendita ilusión,
la cara que tú ponías,
al verme serio en acción.
Yo soy payaso, señores,
de los de circo y león,
ese de los trapecistas,
bajo las luces de neón.
Me río en sueños,
de oníricos temblores,
lloro en silencio,
secas lágrimas de amores.
Siempre eres tú,
al horizonte elevada,
como las nubes del cielo,
en las noches estrelladas.
Recuerdos son del saltimbanqui,
los que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Vuelvo a estar enamorado,<br />
de una bendita ilusión,<br />
la cara que tú ponías,<br />
al verme serio en acción.</p>
<p>Yo soy payaso, señores,<br />
de los de circo y león,<br />
ese de los trapecistas,<br />
bajo las luces de neón.</p>
<p>Me río en sueños,<br />
de oníricos temblores,<br />
lloro en silencio,<br />
secas lágrimas de amores.</p>
<p>Siempre eres tú,<br />
al horizonte elevada,<br />
como las nubes del cielo,<br />
en las noches estrelladas.</p>
<p>Recuerdos son del saltimbanqui,<br />
los que de la piel me hacen,<br />
áspero jubón manchado,<br />
vergel donde las ovejas pacen.</p>
<p>Ya no duermo,<br />
despierto me muevo,<br />
pues sonámbulo soy,<br />
a la espera del sueño,<br />
que nunca ya vendrá.</p>
<p>Es el sino,<br />
es la rabia,<br />
es la sabia,<br />
es la pera,<br />
el destino,<br />
del que espera,<br />
lo que nunca, volverá,</p>
<p class="akst_link"><a href="http://www.poemasyfabulas.com/?p=782&amp;akst_action=share-this"  title="E-mail this, post to del.icio.us, etc." id="akst_link_782" class="akst_share_link">Compartelo</a>
</p><form id="vozme_form_a2a23b62917c28b92ae5da50fdc6422d" method="post" name="vozme_form_a2a23b62917c28b92ae5da50fdc6422d" target="a2a23b62917c28b92ae5da50fdc6422d" action="http://vozme.com/text2voice.php"><input name="text" type="hidden" value="ESPERA QUE TE ESPERARÉ.. Vuelvo a estar enamorado,
de una bendita ilusión,
la cara que tú ponías,
al verme serio en acción.
Yo soy payaso, señores,
de los de circo y león,
ese de los trapecistas,
bajo las luces de neón.
Me río en sueños,
de oníricos temblores,
lloro en silencio,
secas lágrimas de amores.
Siempre eres tú,
al horizonte elevada,
como las nubes del cielo,
en las noches estrelladas.
Recuerdos son del saltimbanqui,
los que de la piel me hacen,
áspero jubón manchado,
vergel donde las ovejas pacen.
Ya no duermo,
despierto me muevo,
pues sonámbulo soy,
a la espera del sueño,
que nunca ya vendrá.
Es el sino,
es la rabia,
es la sabia,
es la pera,
el destino,
del que espera,
lo que nunca, volverá,
Compartelo
" /><input name="lang" type="hidden" value="es" /><input name="gn" type="hidden" value="fm" /><input type="hidden" id="interface" name="interface" value="full" />
			<div style="margin-left:40%;">
			
				<input style="float:left;" type="image" width="40" height="40" src="http://www.poemasyfabulas.com/wp-content/plugins/vozme/img/megaphone40x40w.gif" alt="Escucha este post" onclick="window.open('', 'a2a23b62917c28b92ae5da50fdc6422d', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes');">
				<div style="margin-left:48px; text-align:left;"><a style="font-size:12px;" href="javascript:void(0);" onclick="window.open('', 'a2a23b62917c28b92ae5da50fdc6422d', 'width=600,height=370,scrollbars=yes,location=yes,menubar=yes,resizable=yes,status=yes,toolbar=yes'); document.getElementById('vozme_form_a2a23b62917c28b92ae5da50fdc6422d').submit();">Escucha<br/>este post</a></div>
			</div></form>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.poemasyfabulas.com/2011/12/espera-que-te-esperare/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>

